Ya sabemos que comer carne (sobre todo la procesada) en exceso es malo para nuestra salud, pero un nuevo estudio, esta vez en Reino Unido, ha venido a poner números a la cuestión. Según un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford, limitar el consumo de carne a no más de dos o tres veces a la semana podría evitar la muerte prematura de más de 45.000 británicos al año a causa de enfermedades del corazón, cáncer e infartos cerebrales.

Una especie opulenta...
El consumo de carne ha sido desde siempre un indicador del nivel de desarrollo y riqueza de una región. Es decir, a mayor PIB, más consumo de carne. Un buen ejemplo lo tenemos en China, donde el increíble crecimiento económico de los últimos años -y por tanto, el aumento de la clase media- ha provocado que si en 1985 el promedio de consumo de carne era de 20 kilos por persona y año, en el año 2000 se superaran los 50 kilos; cifra que subirá por encima de los 85 kilos en un par de décadas (fuente).

En España, sin ir más lejos, se ha vivido un proceso similar: a mediados de la década de los 60, el consumo de carne y derivados era de 77 gramos por persona y día. En 2003, la media se situaba en 185 gramos por español y día, más del doble (fuente).

Junto con el sedentarismo, este cambio en los hábitos de nutrición está dando lugar a las que ya se han bautizado como enfermedades de la opulencia (obesidad, diabetes, hipertensión, arterioesclerosis…), que están adquiriendo tintes epidémicos.

…que devora su propio hábitat
Pero el estudio de la Universidad de Oxford, encargado por Friends of Earth (Amigos de la Tierra), aporta más argumentos que los meramente sanitarios: limitando nuestro consumo de carne también estaremos contribuyendo a reducir los efectos del cambio climático. En la misma línea, WWF presentaba hace unos días su “Informe Planeta Vivo 2010”, donde se receta un menor consumo de carne para salvar el planeta.

El mensaje en esta ocasión es claro: no hace falta dejar de comer carne, pero sí reducir su consumo a 2-3 raciones a la semana. Nuestra salud, y la del planeta, lo agradecerá.

Enlaces: Estudio ‘Healthy Planet Eating’ de Friends of Earth (PDF) | ‘Informe Planeta Vivo 2010′ de WWF (PDF)